$ cd ..

Frenar para respirar

11° · 49% · Soleado
personaltrabajoreflexión

Imagen del post

Esta semana fue inusual. Por primera vez tuve una tarea que no dependía de mis skills de coding, pero sí de resolución de problemas. En esencia tenía que juntar un montón de información que me debían otras personas: credenciales, tokens, direcciones, de ese estilo. De diferentes departamentos y sectores.

Y claro, ahora sé qué es lo que tengo que hacer, sé que esa info la tengo que recolectar y pedírsela a varias personas. Aunque reconozco que al principio pensé que no era así. Como suelo resolver todo por mi cuenta en general, pensé que tenía que proveer o crear estos datos yo mismo. La tarea era imposible de esa manera.

Quise resolver una tarea diferente aplicando la misma manera de pensar de siempre, arremangándome y tirando código hasta que funcione, por mi cuenta. Pero no.

Y ahí me di cuenta, recién el viernes, que no iba a poder resolver todo solo. De hecho me estaba trabando simplemente por no explorar las cosas desde lo básico. Me preocupé bastante, porque si bien los side quests me abrumaron y liberé tareas paralelas, mi tarea principal no había avanzado nada, cero, en cuatro días y contando.

Tuve que frenar de verdad. Frenar de tocar teclas, frenar de pensar un poco. Recurrir al silencio y, una vez en calma, pensar realmente cuál era la tarea.

Me llevó un tiempo darme cuenta de que existen otras personas en el equipo, y que podían ayudarme con esto.

Bajé un cambio y dije: bueno, no tengo idea de lo que tengo que hacer ni siquiera cómo empezar, me da vergüenza, pero es la verdad. Levanto la mano porque estoy bloqueado.

Dos sillas vacías en una cocina iluminada

Ahí fue cuando me dijeron que claro que sí, que la tarea era preguntarle a otras personas los datos, o pedir accesos para que yo mismo pudiera sacar esa información.

Diría que esta semana, y este post, van dedicados a respirar, relajar los hombros y repensar cómo ataco los problemas en el día a día.

Esta vez descubrí que puedo pensar de otra manera en cómo solucionar las cosas, y que a veces no hay otra manera más que hacer las cosas desde otra perspectiva.

Cuántas veces me habrá pasado de tardar más en algo por no frenar cinco minutos, tomar un té y explorar simplemente si había otro camino.

Llegó el viernes a la noche y estaba agotado, no suele pasarme. Pero esta vez fue imperativo descansar. Hoy sábado repienso todo y me doy cuenta de que el trabajo tiene que estar más limitado, debe ser una categoría en la vida que no debe exceder su franja horaria.

Creo que ser programador es algo que te llevás todo el día, pero vale la pena hacer un esfuerzo para que quede un poco más en segundo plano.

Vista desde una ventana al atardecer